El trastero, la galería y el altillo: el volumen que no se ve en un vaciado

El trastero, la galería y el altillo: el volumen que no se ve en un vaciado

Cuando una valoración se queda corta, casi siempre es por el mismo motivo: se calculó mirando las habitaciones y quedaron fuera los espacios de almacenaje. En el parque de vivienda de Cornellà esos espacios son abundantes y muy generosos, porque las promociones de los años sesenta y setenta incorporaban galería y trastero de sótano de serie, y las casas del Pedró suman patio, cobertizo y cuarto de azotea. Ahí es donde se esconde la mitad del encargo.

Vale la pena repasarlos uno a uno, porque conocerlos es lo que permite dar una cifra que aguante.

La mitad del trabajo vive detrás de una puerta cerrada

Una casa de tres habitaciones con el comedor y los dormitorios amueblados puede dar unos diez metros cúbicos. Si esa misma vivienda tiene galería llena, trastero en el sótano y altillo en el pasillo, el volumen se acerca sin dificultad a los dieciocho. Es la diferencia entre una jornada corta y un día completo, y por eso pedimos siempre que esos espacios salgan en el vídeo con las puertas abiertas.

El trastero del sótano en los bloques del municipio

Los bloques de la Gavarra, la Riera y Almeda suelen tener trastero por vivienda, y ahí van a parar dos décadas de vida familiar: bicicletas, esquís, la cuna del primer hijo, cajas de libros, la maleta rígida, botes de pintura y estanterías metálicas atornilladas a la pared. Se vacía al final de la jornada, cuando la cabina ya está libre, y suele dar más peso en metal del que nadie esperaba.

La galería, el cuarto que nunca se despejó

Es la estancia más característica de los pisos de esta ciudad. Nació como lavadero y con el tiempo se convirtió en almacén: tabla de planchar, aspiradora vieja, cajas de la mudanza anterior, macetas, herramienta doméstica y algún mueble jubilado del comedor. En muchas viviendas la galería sola aporta dos o tres metros cúbicos, y también es donde aparecen los restos de obra que pueden llevar tasa de vertido.

Lo que espera arriba, en el altillo

Cerrado con trampilla o con puertas correderas, guarda lo que se subió una vez y ya no bajó: maletas, el árbol de Navidad, mantas, revistas encuadernadas y a veces el ajuar completo de una boda. Vaciarlo pide escalera y dos personas, una arriba pasando y otra abajo recibiendo. Se hace pronto en la jornada, mientras el pasillo aún está despejado.

El balcón cubierto y el tendedero

El balcón cerrado con aluminio funciona como una habitación más de almacenaje y acumula muebles de exterior, jardineras, toldos enrollados y cajas a la intemperie. Conviene enseñarlo porque su contenido está a menudo deteriorado por el sol y por la lluvia, lo que cambia el destino del material y por tanto la cuenta.

La plaza de garaje

Donde hay plaza, hay almacenaje. Ruedas de recambio, una moto parada, tablones, la lavadora anterior y estanterías cargadas. Entra dentro del mismo servicio y se aprovecha la rampa para sacarlo todo rodando, que es la forma más rápida de despejar un sótano.

El patio y el cobertizo de las casas bajas

En el Pedró y en algunas casas del Centre, la vivienda viene con patio y con un cobertizo al fondo. Ahí aparecen banco de trabajo, herramienta de mano, perfiles de hierro, muebles de exterior y material de obra de reformas antiguas. La parte de hierro y herramienta suma bien a la cuenta; la de material de obra se presupuesta aparte cuando la hay.

El cuarto de azotea y la escalera de acceso

Algunas casas del casco antiguo suben hasta un cuarto en la azotea al que se llega por una escalera estrecha o por una trampilla con escala. Guarda cajas, muebles retirados hace décadas y material de temporada, y se despeja con cuerda y con relevo entre dos personas. Enseñarlo en el vídeo permite reservar las horas que pide, que son bastantes más de las que sugiere su tamaño.

La habitación que se convirtió en almacén

En muchas viviendas grandes del municipio hay un dormitorio que dejó de usarse cuando los hijos se marcharon y quedó como cuarto de todo: la cama plegable, el escritorio antiguo, cajas de documentación, la ropa de otra época y el ordenador que ya no arranca. Cuenta como habitación en el plano y como almacén en el volumen, así que conviene grabarla con las mismas ganas que la galería.

Por qué cambia la cuenta en los dos sentidos

Estos espacios pueden empujar el resultado hacia arriba o hacia abajo. Un trastero lleno de metal, herramienta y bicicletas mejora la recuperación y acerca el coste cero. Un trastero con tableros hinchados y escombro añade tasas. Como los dos casos existen y se distinguen a simple vista, verlos en el vídeo permite decir la verdad desde el primer mensaje.

Cómo se organiza el día cuando hay varios espacios

El orden que mejor funciona empieza por el altillo, sigue por la vivienda, después la galería y el balcón, y termina en el sótano con el trastero y la plaza. Así el paso queda libre en cada fase y cada pieza se mueve una sola vez. Enséñanoslos todos en el recorrido y tendrás la respuesta escrita el mismo día laborable. Tienes más detalle en servicios y en las preguntas frecuentes.

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